sábado, septiembre 13, 2008

Pegarse una vuelta

Volví a mi pueblo natal, después de un tiempo olvidado, y recorrí sus calles añorando un encuentro. Me senté en los cordones de mi infancia, esperando retornos casuales de aquellos que me acompañaron en esos tiempos. Compré los mismos cigarros en el mismo quiosco de mi adolescencia, aunque ya no fumo de esos. El mismo quiosquero me atendió, y no me reconoció. Acepté los cigarros, y los tiré en la basura apenas pude. Toqué timbre en la casa de mi madre, y nadie atendió. Al fondo, el mismo perro de siempre ladraba como ladran los perros a los desconocidos.
Fumé en las mismas plazas, esperando la noche, y cuando la oscuridad me abrazó, fui a los mismos zaguanes a buscar abrazos furtivos. Las mismas mujeres de mi juventud estaban ahí, más viejas, pero con los mismos zapatos y los mismos vestidos, y las mismas ganas de querer un ratito. Las reconocí a todas, y les reviví nuestros viejos códigos. Ninguna se dio por aludida.
Llegó la mañana, y el mismo sol de siempre salió por entre los mismos árboles y la misma estatua de Güemes. Yo tenía la misma curda de siempre, y lloré como nunca lo había hecho.
Algo había cambiado terriblemente. Yo ya no estaba en sus recuerdos. Algo había cambiado, seguramente en mí.
Tal vez hice mal en dejarme el bigote.

8 comentarios:

Pasajera en trance dijo...

El lugar sigue siendo el mismo, la gente sigue siendo la misma, todo sigue igual y uno lo ve tan distinto cada vez que vuelve...

Yo no quiero volver, no por ahora. Acá estoy bien y ni un suspiro me arrancó aquel ayer.

juanita* dijo...

Te cuento que el bigote no tiene nada que ver con que te hayan olvidado, si es que no mienten.

Yo que soy de ir y volver a todos lados, algunos me extrañan, otros me olvidan y a otros les doy igual... es asi la joda y no siempre coincide con lo que yo siento, pero bueno.

La ultima vez que fui a Baires no me atrevi a pasar por mi antigua casa en Mansilla y Aguero. No tuve coraje, quizas porque hubiera terminado como vos...

estornudo dijo...

Qué bueno. Mientras lo leía, pensaba que era un grupete de lugares comunes y llegó el final y me re cagaste. Te pongo un Muy Bien 10 Felicitado con carita feliz.

guayi dijo...

La vida cambia, las cosas cambian, tu cambias... así que quizás todo lo que recuerdas es diferente, porque solemos recordar como queremos...

Seguir adelante con la vida es eso, darse cuenta que el tiempo paso.

Por cierto me regalaron un cuaderno de arañas!!!! rojo. Ahora si se como son!!!!

Mari dijo...

respondiendo a tu comentario tan simpático en mi blog. Primero, no puedo sacar más de mil pesos de un cajero porque tengo una cuenta sueldo, realmente hacés una pregunta muy estúpida. Segundo, quién te dijo que lo que escribí es ¨gracioso¨. Era solamente una reseña comentando justamente sobre mi poca tolerancia.

safo dijo...

che cuantas mujeres? jua.

Pasajera en trance dijo...

Releyendo (ya que no actualizaste, ejemmm, cof cof), me pregunto:

¿Para qué querrías que te reconozcan?

Perso dijo...

Ah, pense que era filosófico. la verdad que caí igual que estornudo